El cuidado del cabello depende de distintos factores, entre ellos la limpieza, el acondicionamiento, el uso de calor, las tinturas, el peinado y las características propias de cada persona.
No es necesario crear una rutina complicada. Algunos hábitos básicos pueden ayudar a mantener el cabello limpio, acondicionado, manejable y con una apariencia saludable.
1. Mantener una rutina de limpieza
El shampoo permite retirar grasa, suciedad y residuos acumulados en el cabello y cuero cabelludo.
La frecuencia adecuada no es igual para todas las personas. Depende del tipo de cabello, nivel de oleosidad, actividad cotidiana y productos utilizados.
2. Complementar con acondicionador
Después del shampoo, el acondicionador puede ayudar a mantener el cabello suave, manejable y más fácil de peinar.
Generalmente se distribuye principalmente de medios a puntas, siguiendo siempre las instrucciones del producto.
3. Evitar el exceso de fricción
Después del lavado conviene evitar frotar intensamente el cabello con la toalla.
Secarlo con movimientos suaves puede contribuir a disminuir la fricción sobre la fibra.
4. Cuidar el uso de herramientas de calor
Secadores, planchas y otras herramientas térmicas pueden formar parte de la rutina, pero una exposición frecuente a temperaturas elevadas puede afectar la apariencia de la fibra capilar.
Conviene utilizarlas de forma moderada y acorde con las características del cabello.
5. Desenredar con suavidad
Tirar o cepillar agresivamente puede favorecer la rotura.
Desenredar progresivamente y sin tirones ayuda a cuidar la fibra capilar.
Cola de caballo y ortiga en cosmética
La línea Cosedeb incorpora ingredientes de origen vegetal como cola de caballo y ortiga dentro de formulaciones cosméticas destinadas al cuidado cotidiano del cabello.
Estos ingredientes forman parte de la formulación, pero el shampoo continúa siendo un producto cosmético de limpieza y cuidado capilar.
¿Un shampoo puede tratar la caída del cabello?
Un shampoo cosmético no debe presentarse como tratamiento de las causas médicas de pérdida del cabello.
La caída puede tener distintos orígenes.
Si observas una caída intensa, repentina o persistente, corresponde consultar con un profesional de salud para evaluar su causa.
Una rutina simple
Una rutina cotidiana puede componerse de:
Paso 1: shampoo para limpieza.
Paso 2: acondicionador para complementar suavidad y manejabilidad.
Después pueden incorporarse otros cuidados según las características del cabello.
